Yo estaba ahí y no preguntaba ni una cosa, respondía no más. Estaba haciendo como si no me diera cuenta que en ese momento, o quizás desde antes, ya había adoptado una actitud que no era la que me pertenecía, con una carita de bienvenida a la hostilidad. Y seguí así por harto rato más, sin que tomara mucho trabajo...
Bueno y ahí, ahí después cuando me devolví pa' mi casa en bicicleta casi me caí sus cinco o seis veces, porque una mano la tenía ocupada con los cuadernos y con la otra, que tenía que ir en el manubrio, trataba de refregarme los ojos pa' poder ver el camino.
La cuestión es que me sentí así como perdida, que si pedaleaba un poquito más rápido no tendría el tiempo para ser sensata y doblar a la derecha, donde debía doblar. No. Podía haberme ido por la calle contraria porque sí no más.
{Justito ahí me salvé(salvaste). }
¡Pareciera que a la triste escena se le esfuma toda importancia! cuando el canto de los pajaritos escondidos en los árboles no lo callaba ni el sollozo más desconsolado...
(:
