julio 26, 2010

l l u e v e o t r a v e z . . .

Llueve otra vez, detrás de mis frontales, entre oreja y oreja, nubes bajas oscuras como cajas, se disfrazan de fieros animales, de fieros animales.
Una mujer que he visto cuatro veces con los ojos comunes de nosotros, cuatro mil con los otros, con los de padecer horas y meses, horas y meses.
Llueve otra vez donde no hay más conmigo que fieros animales, que tiernos enemigos.
Llueve otra vez detrás de mis frontales, o campos sin abrigo, o calles sin portales.
Llueve también el fin de la semana, en vez de ser domingo en mi cabeza es sólo la tristeza, helándome el cerebro y la mañana, cerebro y la mañana.
Una mujer que nunca me provoca, me ha condenado a lluvias sin motivo y desde entonces vivo ahogado en el deseo de su boca, deseo de su boca.
Llueve otra vez donde no hay más conmigo que fieros animales, que tiernos enemigos.
Llueve otra vez detrás de mis frontales, o campos sin abrigo, o calles sin portales.
Una mujer que nunca me provoca me ha condenado a lluvias sin motivo, y desde entonces vivo ahogado en el deseo de su boca, deseo de su boca.

               Silvio Rodríguez - ♥.