Los años encima, un cigarrillo por costumbre...
Un viejo que fuera comunista se sienta a fumar la tarde entera, mientras buena lluvia cae afuera con voz desnuda el viejo piensa... porque coinciden en su ventana palomas grises con la pena que fumara, palomas grises con la pena que fumara. Torna sus ojos a un día lejos cuando un libro, un beso, una muchacha, un pensamiento... cree que ya nada lo sorprende, que se curó de espanto, desgastó el llanto.
Recordó canciones que cantaba y conversaciones con amigos hasta el alba, recordó la esquina de su casa cuando dijo "Adiós" y vio a su madre que lloraba... y ahora en sus ojos también llueve pues le sorprende que aún le duele; los años, la vida, su amor.
Aún le duele... aún le duele...
{ MANUEL GARCÍA }