Y tu risa miserable clavó su uña en mi pecho, a diestra y siniestra sin razón.
El amor, un basurero donde respirar, un bolso con agujeros duro de cargar hasta el final.
Mejor cerrar la boca, las palabras ya rebotan, en paredes que no puedo ver.
Y tu risa miserable clavó su uña en mi pecho, a diestra y siniestra sin razón.
Deberás creer en nada para ser feliz mañana, reza y no trates de entender.

